miércoles, 30 de noviembre de 2016


El primer agujero de gusano magnético de laboratorio

Un grupo de científicos de la Universidad de Barcelona, ha logrado crear el primer agujero de gusano magnético capaz de conectar directamente dos regiones diferentes del espacio. Pero aún estamos lejos. Este agujero de gusano es en realidad un túnel cósmico capaz de transferir un campo magnético de un punto a otro extremo de forma totalmente invisible e indetectable a lo largo de todo un camino.
De momento sus aplicaciones son más reducidas que las de viajar por el espacio. En este caso se ha visto que podría ser muy útil en pruebas de diagnosis médica como las resonancias ya que permitirán que se tomen imágenes del cuerpo humano en diversos puntos de forma simultánea. En el experimento llevado a cabo por el grupo de investigadores, han usado metamateriales y metasuperficies para lograr que un campo magnético de una fuente, como un imán, pueda aparecer al otro lado del agujero de gusano como si fuese un monopolo magnético aislado. No obstante, los creadores del estudio matizan que la fabricación de agujeros de gusano cósmicos es imposible hoy en día con la tecnología actual. La cantidad de energía gravitacional que habría que manipular sería enorme, y nadie sabe cómo se puede generar con los conocimientos que tenemos. Según los creadores del agujero de gusano magnético, este se podría considerar como una analogía del gravitatorio, que cambiaría la topología espacial como si la región hubiese sido borrada.

Experimento de la pimienta y el detergente.




¿Y a que se debe esto?
Se debe a la tensión superficial del agua: sus moléculas están unidas entre sí y estos lazos son especialmente fuertes en la capa superficial. La pimienta molida reposa sobre ella, pero si se toca con detergente que es un elemento surfactante o tensioactivo—, esa atracción entre las moléculas del agua se rompe. Como consecuencia, la pimienta no tiene dónde sostenerse y parte cae al fondo y parte se mueve hacia los bordes del plato